Te he visto nacer

Te he visto yacer.

Te he visto llorar

pero tambien te he visto gritar.

Te he visto vivir

y te he visto reir.

Te he visto en lo peor

y también en lo mejor.

Yo siempre te veo

Pero tú no quieres ver.

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                                                    ninos                                                    

Tu tienes un hogar

Yo el mio vi quemar

Tu tienes algún familiar

A los mio yo tuve que matar

Tu desprecias la vida

Yo disfruto cada dia

Tu quieres morir

Yo temo la muerte

Tu tienes todo

Yo tengo nada

Tu quieres morir

Yo quiero vivir

Empiezo a entender

Noto que todo empieza a tener un sentido.
Empiezo a entender que todo tiene un principio con su respectivo fin.
Que no todo es blanco o negro, que hay diferentes matices según por el lado en el que lo veas.
Que cada quien es libre de pensar, hacer y vivir como quiera, que nadie puede controlar nuestras vidas, nuestro pensamiento, nuestra forma de ser.
Empiezo a ver la realidad, a dejar de soñar.
Que esta realidad no es la mejor de todas, pero es la única.
Que la crisis, las manifestaciones, y el desempleo son el pan de cada día.
Empiezo a entender que cada uno no tiene lo que se gana.
Que los presos viven mejor que los demás.
Que los mentirosos son los que ganan, y las buenas personas las que pierden.
Empiezo a entender la vida.
Que nadie tiene el poder de quitársela a una persona.
Que es lo mas preciado que tiene una persona.
Que aunque no nos guste, no tenemos otra y hemos de aprovecharla.
Empiezo a darme cuenta de lo semejantes que son algunas cosas.
La guerra y el amor.
El amor y el juego.
El juego y la soledad.
La soledad y la compañía.
Empiezo a entender que da igual de donde seamos y lo que seamos, que para el amor no hay raza ni sexo
Que africanos aman a americanos.
Que xenófobos se enamoran de “moros”.
Que los hombres se enamoran de hombres y mujeres de mujeres.
Que homosexuales se disfrazan de homofobos.
Empiezo a entender que la mayoría de las cosas no son como me las enseñaron de pequeña.
Que uno más uno no siempre da dos.
Que si tiras una moneda puede caer de canto.
Que no siempre los malos son malos y los buenos son buenos.
Empiezo a entender que cada uno es diferente y eso es lo bueno de la humanidad.
Y que por muy diferentes que seamos siempre lucharemos por un mismo bien: EL PODER VIVIR COMO SERES HUMANOS.
Empiezo a entender que lo importante de la vida es vivirla.

       Abrázame y no me sueltes.

             Ámame y sálvame.

    Derrite mi hielo,
congela mi fuego.

          El hielo de mi corazón

           y el fuego de mi ira.

          Sálvame de mi ruina.

              Se mi cordura

      en momentos de locura.

              Se mi puerto

    en momentos de tormento

Una pequeña persona en un mundo gigante

Describiendo la Poesía, con letras mayúsculas

Hoy he leído el poema de Gustavo Adolfo Bécquer en el que preguntaba, que qué era la poesía y se autorrespode diciendo que poesía eres tu, refiriéndose a su amada.
Después de leer ese poema me he quedado pensando en que es la poesía de forma objetiva y puedo decir que la poesía es un género literario en el que se busca expresar una serie de cosas o simplemente buscando una rima y un ritmo, pero… Después de encontrar una respuesta objetiva me he dado cuenta que la poesía no es eso, la poesía no se puede describir de forma objetiva, es imposible.
La poesía no es una rima o ritmo, no es un simple género literario, no son unas frases que rimen, es mucho más que todo eso, es lo mas bonito que puede haber, es la risa de un niño, es la mirada de amor de una madre, es la mirada orgullosa de un padre, es el “si quiero” de la novia, es el sol cuando nace, es ese atardecer, es tantas cosas…
La poesía lo es todo, son todos los sentimientos de una persona, es el pensamiento del autor, es una declaración de amor, de ideales.
Así que… Querido Bécquer, usted no podría tener mayor acierto al afirmar que  “poesía eres tu”

Una pequeña persona en un mundo gigante

A un paso de la Universidad

Cuando entramos al colegio, con simplemente 3 años, somos inocentes, y es un gran paso para nosotros, conocemos a gente nueva, con la que nos pasamos todos nuestros años, hasta que en bachillerato, donde nos convertimos en esos “gigantes” que veíamos cuando éramos nosotros unos “renacuajos” y decíamos, «Yo cuando sea mayor quiero ser tan grande, como esa gente», pero realmente cuando crecemos nos damos cuenta que seguimos siendo esos renacuajos, la única diferencia es que en este caso, damos un paso gigante la Universidad.

Esa gente que conocemos cuando somos pequeños, forman parte de nuestra familia, es más formamos otra nueva familia dentro del colegio, en la que no son solo los compañeros de clase integrantes, si no también todos y cada uno de los profesores que te van tocando año tras año y que vas conociendo, y es que realmente pasamos más tiempo con esa nueva familia que la verdadera familia.

Cuando nos hacemos mayores, deseamos acabar el colegio, lo tratamos como una segunda casa de la cual queremos independizarnos lo antes posible, pero a la vez en esa segunda casa conocemos nuestro primer amor, tenemos ese primer novio; nuestras mejores amigas, esas a las que, aunque hayas visto anteriormente en el fin de semana, buscamos cualquier momento para seguir charlando con ellas; esos mejores amigos, compañeros de equipo, con los que te enfadabas si no marcaba un gol o si no lo paraba y provocaba que la otra clase, a la que teníais tenemos nuestro primer suspenso, nuestro primer fracaso académico, amoroso e incluso nuestros más y nuestros menos con esas mejores amigas, pero a pesar de todo siguen siendo nuestra familia.

Y ahora nos encontramos en el último curso, lo hemos conseguido, somos los mayores del patio y del colegio, solo nos quedan unos meses y eso que siempre hemos deseado se vuelve realidad, lo vemos tan cerca que nos asustamos porque o bien no sabemos si lo conseguiremos, o bien tenemos miedo por cómo será eso a lo nos enfrentaremos en unos meses. La temida PAU.

En este último año nos enfrentamos a asignaturas como química, física, biología o historia de la filosofía, asignaturas que muchas veces desearíamos no haber cogido, porque por mucho que te gusten, han sido tan difíciles, que te agobiabas y no las veías muy bien y al final suspendías, te deprimías, al saber que no podrías hacerlo que querías hacer de mayor.

Cuando este curso pasa, tenemos la tan esperada graduación, ¡Por fin nos hemos graduado! Con esfuerzo, y sudor lo hemos conseguido, y solo nos queda quitarnos la PAU de encima, porque…si hemos conseguido el bachiller, ¿por qué no íbamos a poder con unas míseras pruebas de acceso a la universidad? Porque no es a una Universidad, es a realizar una carrera para la que nos han estado preparando la otra parte de nuestra familia, los profesores.

Cuando entremos a la Universidad, encontraremos a amigos, claro está, pero está claro que esos amigos no serán como los del colegio, no formaras una familia como la que tenías en el colegio, no os juntareis cada dos por tres a jugar al fútbol ni habrá esos piques entre clases, ni las amigas serán las mejores, no os juntareis siempre, y ese aspecto cariñoso con los profesores del colegio, no lo habrá, es más da gracias si el profesor se sabe tu nombre.

Así que, sí cuando éramos pequeños e íbamos al colegio queríamos salir de ese infierno, cuando estemos en la Universidad querremos volver al colegio, con nuestra familia, porque esa familia aunque no sea la biológica es una verdadera familia…